Colico en caballos

El caballo

El cólico indica un problema doloroso en el abdomen de su caballo. Dado que los cólicos suelen ser imprevisibles y a menudo no se pueden prevenir, son una preocupación habitual para los propietarios de caballos. Los caballos son naturalmente propensos a los cólicos. Afortunadamente, más del 80% de los cólicos responden bien al tratamiento en la granja.

Cada cólico es único. Debe equilibrar los factores que intervienen en el cuidado, la alimentación y la actividad de su caballo. Trabaje con su veterinario y con el encargado del establo (si está alojado) para determinar el mejor plan para su caballo. Revise esos planes anualmente para modificar sus prácticas debido a cambios en la actividad, la alimentación, las enfermedades y otros factores.

Las investigaciones demuestran que los caballos sin agua durante una o dos horas tienen un mayor riesgo de sufrir cólicos. Este riesgo se multiplicó por 10 en los caballos de más de seis años. Los caballos prefieren beber de los cubos en comparación con los bebederos automáticos. Esta preferencia se debe probablemente a la posibilidad de beber grandes cantidades más rápidamente.

En invierno, asegúrese siempre de que los bebederos automáticos y otras fuentes de agua tengan agua corriente. Los caballos beberán más cuando haga frío si el agua está caliente. Añadir agua caliente a los cubos, dos veces al día, funciona tan bien como el agua caliente continua. Más información sobre cómo abrevar a los caballos en invierno.

Cólico intestinal

El cólico en los caballos se define como dolor abdominal,[1] pero es un síntoma clínico más que un diagnóstico. El término cólico puede abarcar todas las formas de afecciones gastrointestinales que provocan dolor, así como otras causas de dolor abdominal que no afectan al tracto gastrointestinal. Las formas más comunes de cólico son de naturaleza gastrointestinal y suelen estar relacionadas con alteraciones del colon. Hay una gran variedad de causas de cólico, algunas de las cuales pueden resultar fatales sin una intervención quirúrgica. La cirugía del cólico suele ser un procedimiento costoso, ya que se trata de una cirugía abdominal mayor, a menudo con cuidados intensivos posteriores. Entre los caballos domésticos, el cólico es la principal causa de muerte prematura[2] La incidencia del cólico en la población general de caballos se ha estimado entre el 4[2] y el 10[3] por ciento a lo largo de la vida media. Los signos clínicos de los cólicos suelen requerir el tratamiento de un veterinario. Las condiciones que causan los cólicos pueden llegar a ser mortales en un corto periodo de tiempo[4].

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Se caracteriza por una obstrucción física del intestino, que puede deberse a material alimenticio impactado, formación de estenosis o cuerpos extraños. La principal anomalía fisiopatológica causada por esta obstrucción está relacionada con el atrapamiento de líquido dentro del intestino oral a la obstrucción. Esto se debe a la gran cantidad de líquido que se produce en el tracto gastrointestinal superior, y al hecho de que éste se reabsorbe principalmente en las partes del intestino situadas aguas abajo de la obstrucción. El primer problema de este grado de pérdida de líquido de la circulación es la disminución del volumen plasmático, lo que lleva a una reducción del gasto cardíaco, y a alteraciones ácido-base.

Cólico de impactación en caballos

El cólico es cualquier forma de dolor abdominal – en las personas se llamaría «dolor de estómago». El cólico puede ser una afección muy grave, pero lo más habitual es que pueda tratarse fácilmente y que no tenga efectos a largo plazo. El dolor suele originarse en el intestino, pero puede provenir de otros órganos abdominales, como el hígado o los ovarios. Los signos típicos son dar zarpazos con las patas delanteras, patalear con las traseras, girarse para mirar los flancos, tumbarse, rodar y sudar. Otras afecciones como el ahogo, la laminitis o la miopatía atípica pueden imitar los síntomas del cólico.

El 90% de los cólicos son benignos y reversibles, es decir, no están causados por algo que ponga en peligro la vida del animal y se resuelven por sí solos. Sin embargo, alrededor del 10% de los cólicos están causados por algo más grave y necesitan atención veterinaria urgente. En estos casos, es importante no dejarlo sin tratar: cuanto más tiempo pase, más grave será. Siempre es mejor tratar los cólicos como una emergencia veterinaria. Si no estás seguro de la gravedad del problema y eres cliente de esta consulta, no dudes en llamarnos para que te asesoremos.

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Laminitis caballo

El cólico es posiblemente la enfermedad más temida de los caballos. Parece que todos los propietarios de caballos conocen a un caballo que ha muerto de cólico. El cólico es potencialmente mortal para los caballos, pero la gran mayoría de los casos de cólico responden a un tratamiento sencillo y muy pocos cólicos son mortales. El término «cólico» en los caballos describe simplemente el dolor abdominal o del vientre y es probable que la mayoría de los caballos sufran un episodio de cólico en algún momento de su vida. Siempre que se pida consejo al veterinario a tiempo y se apliquen los tratamientos adecuados, se suele conseguir un buen resultado.

Como propietarios de caballos, es muy importante que sepan reconocer los síntomas de los cólicos para que el veterinario pueda intervenir a tiempo. En los casos más leves, un caballo puede mostrar sólo signos de depresión y falta de apetito.    En los cólicos más dolorosos, el caballo puede darse la vuelta y mirarse el vientre repetidamente, puede sudar un poco y enroscar el labio superior, y puede tumbarse con más frecuencia de lo que cabría esperar. Algunos caballos con cólicos se estiran como si trataran de orinar, y otros se sientan con el cuarto trasero en el suelo y las extremidades delanteras extendidas. A medida que el dolor se agrava, pueden dar zarpazos en el suelo con una pata delantera como si trataran de cavar un agujero y, si el dolor empeora, su caballo puede rodar sobre su espalda en el suelo, a veces arrancando violentamente la piel de los lados de su cabeza. Estos caballos pueden tener el vientre distendido, con un aspecto más grande y redondo de lo habitual, y pueden o no expulsar estiércol. Sin embargo, hay que tener en cuenta que un caballo con un cólico severo y grave puede seguir expulsando estiércol, ya que el problema en el intestino puede estar muy por delante del recto; el tiempo de tránsito desde la boca hasta el estiércol puede ser de días.

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